Hundiéndome en un único aroma, echada sobre tu regazo. Mis ojos permanecen cerrados, dejandome llevar por tus caricias. No me importa el tiempo, aunque pase no podrá olvidar este momento. Siento la calidez de tu cuerpo bajo el mío, y tu respiración sobre mi pelo. Escucho los latidos de tu corazón, o del mío, ya que él está en tu pecho.
Y aquí estoy, junto a tí de nuevo. No puedo apreciar el tiempo que estoy contigo, es demasiado corto. Pero esos pequeños momentos son los que nos hacen enamorarnos más la una de la otra. O eso me dijiste en susurros cuando aún permanecía sobre tí. Yo creo que tienes razón.
Mostrando entradas con la etiqueta Isla flotante. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Isla flotante. Mostrar todas las entradas
domingo, 15 de noviembre de 2009
domingo, 8 de noviembre de 2009
Fingiendo la parada del tiempo
-¿Y si algún día encontraras el modo de detener el tiempo?...¿Qué harías?
>Yo... disfrutaría en todo momento de tí, besando tus labios, uniendo nuestros cuerpos formando uno, acariciandote, abrazandote, diciéndote que te amo. También recorreria todos los lugares a los que me gustaría ir, sin prisas ni pausas. Todo junto a tí, sin estar separadas un solo instante. Solas tu y yo. El tiempo es muy preciado, o lo pierdes, o lo disfrutas, provocando que pase más rápido. Busco la forma de detenerlo, o al menos, fingir que ha parado. Algún día, el tiempo no será un obstáculo, ni nada que tengamos que tener en cuenta. A cada momento disfrutar de tí, contigo y por tí.
>Ahora bien, haces como que el tiempo se detiene, pero el sigue en curso. Un segundo, un minuto... horas, años, o toda una vida. Si disfrutas cada segundo de tu vida, ella pasará así mismo, como segundos. Pero no me importa que mi vida pase rápido, ni que una mañana despierte y me encuentre arrugada y casi sin vida. Al menos, tendré el placer de haberla vivido disfrutándola en todo momento contigo.
-Como te dije, eso es lo mínimo que yo haría. Y tú...¿Qué harías?
>Yo... disfrutaría en todo momento de tí, besando tus labios, uniendo nuestros cuerpos formando uno, acariciandote, abrazandote, diciéndote que te amo. También recorreria todos los lugares a los que me gustaría ir, sin prisas ni pausas. Todo junto a tí, sin estar separadas un solo instante. Solas tu y yo. El tiempo es muy preciado, o lo pierdes, o lo disfrutas, provocando que pase más rápido. Busco la forma de detenerlo, o al menos, fingir que ha parado. Algún día, el tiempo no será un obstáculo, ni nada que tengamos que tener en cuenta. A cada momento disfrutar de tí, contigo y por tí.
>Ahora bien, haces como que el tiempo se detiene, pero el sigue en curso. Un segundo, un minuto... horas, años, o toda una vida. Si disfrutas cada segundo de tu vida, ella pasará así mismo, como segundos. Pero no me importa que mi vida pase rápido, ni que una mañana despierte y me encuentre arrugada y casi sin vida. Al menos, tendré el placer de haberla vivido disfrutándola en todo momento contigo.
-Como te dije, eso es lo mínimo que yo haría. Y tú...¿Qué harías?
martes, 3 de noviembre de 2009
Quiero
Quisiera saber escribir poesía
para enlazar los versos y
formar poemas que te lleguen
al corazón.
Que todas mis rimas sean para tí,
cada palabra, cada suspiro.
Poder sentirte cerca, junto a mí
en todo momento, sin que nada
nos separe, o lo impida.
Sentir.
Poder.
Vivir.
Tenerlo todo a nuestro alcance,
no sentir nuestras camas vacías
despertar a tu lado, abrazarte
y contemplar tu mirada dormida.
Besar tus labios.
El primer beso de buenos días.
Quisiera saber escribir poesía
y que algunos versos te lleguen
al corazón.
para enlazar los versos y
formar poemas que te lleguen
al corazón.
Que todas mis rimas sean para tí,
cada palabra, cada suspiro.
Poder sentirte cerca, junto a mí
en todo momento, sin que nada
nos separe, o lo impida.
Sentir.
Poder.
Vivir.
Tenerlo todo a nuestro alcance,
no sentir nuestras camas vacías
despertar a tu lado, abrazarte
y contemplar tu mirada dormida.
Besar tus labios.
El primer beso de buenos días.
Quisiera saber escribir poesía
y que algunos versos te lleguen
al corazón.
lunes, 2 de noviembre de 2009
*
Poder besar tus lágrimas
consolando tu llanto en un largo abrazo.
Sacarte tu mejor sonrisa
acariciar tu rostro y pronunciar un te amo.
consolando tu llanto en un largo abrazo.
Sacarte tu mejor sonrisa
acariciar tu rostro y pronunciar un te amo.
lunes, 26 de octubre de 2009
Tiempo en mis manos
El antiguo reloj de pared seguía marcando el paso de los segundos. También lo hacía mi reloj de pulsera, un pequeño reloj colgante que estaba sobre la mesita y aquel dichoso reloj digital que nunca me gustó. Cada uno marca lo mismo, el paso del tiempo. Y es que el tiempo es algo que pasa costantemente, algo muy preciado del que me gustaría disfrutar a cada segundo del sonar de sus agujas. Por eso, amor mío, solo deseo que el tiempo se detenga algún día y que emprendamos el camino en busca de nuestra Isla flotante eternamente.
Poder vivir toda la vida saboreando tus labios, no estar en otra parte que no sea entre tus brazos y sentir a cada instante tu respiración en mi piel. Poder detener el tiempo a mi antojo, y volverlo a llevar a su curso en algún momento. Porque el tiempo sigue pasando, a la vez que mis dedos se posan en las teclas para continuar escribiendo, cuando en realidad lo que más deseo es que mi tiempo esté siempre enlazado al tuyo.
Poder vivir toda la vida saboreando tus labios, no estar en otra parte que no sea entre tus brazos y sentir a cada instante tu respiración en mi piel. Poder detener el tiempo a mi antojo, y volverlo a llevar a su curso en algún momento. Porque el tiempo sigue pasando, a la vez que mis dedos se posan en las teclas para continuar escribiendo, cuando en realidad lo que más deseo es que mi tiempo esté siempre enlazado al tuyo.
viernes, 16 de octubre de 2009
Giramos para siempre
Surcando el cielo celeste, volando a través de las nubes.
Tú a mi lado, girando juntas para siempre, en nuestra Isla flotante.
Tú a mi lado, girando juntas para siempre, en nuestra Isla flotante.
sábado, 10 de octubre de 2009
Pequeña isla

En busca de aventuras, encontré una pequeña isla en medio del mar. Recorrí pequeños tramos de piedras, a un paso torpe, pero no me impidió seguir adelante. Un pequeño salto más, y por fín estaba en ella. La exploré, no habia nada, el suelo era piedra seca, con algún que otro rastro de hierba mugrienta...
Seguí caminando cuidadosamente, cuando me encuentré de bruces con un enorme molino de viento, roto. Me entristecí y salí de nuevo en busca de alguien que me ayudase a restaurar esa pequeña isla y a darle vida.
Me encontré a un ángel, el más hermoso de ellos, que en seguida me siguió, aunque siempre él hubiese sido mi guía. Cuando llegamos a la isla, empezamos a recorrerla de nuevo. Todo continuaba igual, triste, solitario y sin vida. Entonces, la marea empiezó a subir, el mar era gris y agitado. Las olas estaban por todas partes, obligandonos al ángel y a mí acercarnos al centro de la isla, huyendo del agua. Nos abrazamos, me levantó del suelo, quedandose él solo en medio de todo y a la vez de nada...
Todo parecía perdido, y cuando empezamos a perder la esperanza, la isla empezó a emerger de las aguas, subió, y siguió subiendo, hasta que alcanzamos el cielo. La isla estaba flotando, en el cielo, un cielo azul y puro. El ángel me soltó, y ambos contemplamos, como crecía hierba del suelo de la isla, cómo se llenaba de los hermosos colores y aromas de las flores... y cómo el molino de viento, comenzaba a mover sus aspas, que ya no eran viejas, si no eran hermosas y relucientes...
Nos miramos, y ambos supimos en seguida lo que habiamos descubierto. Un torrente de felicidad nos invadió, sonreímos y los dos, susurramos al mismo tiempo...
-Al fín encontramos nuestra Isla flotante.
Seguí caminando cuidadosamente, cuando me encuentré de bruces con un enorme molino de viento, roto. Me entristecí y salí de nuevo en busca de alguien que me ayudase a restaurar esa pequeña isla y a darle vida.
Me encontré a un ángel, el más hermoso de ellos, que en seguida me siguió, aunque siempre él hubiese sido mi guía. Cuando llegamos a la isla, empezamos a recorrerla de nuevo. Todo continuaba igual, triste, solitario y sin vida. Entonces, la marea empiezó a subir, el mar era gris y agitado. Las olas estaban por todas partes, obligandonos al ángel y a mí acercarnos al centro de la isla, huyendo del agua. Nos abrazamos, me levantó del suelo, quedandose él solo en medio de todo y a la vez de nada...
Todo parecía perdido, y cuando empezamos a perder la esperanza, la isla empezó a emerger de las aguas, subió, y siguió subiendo, hasta que alcanzamos el cielo. La isla estaba flotando, en el cielo, un cielo azul y puro. El ángel me soltó, y ambos contemplamos, como crecía hierba del suelo de la isla, cómo se llenaba de los hermosos colores y aromas de las flores... y cómo el molino de viento, comenzaba a mover sus aspas, que ya no eran viejas, si no eran hermosas y relucientes...
Nos miramos, y ambos supimos en seguida lo que habiamos descubierto. Un torrente de felicidad nos invadió, sonreímos y los dos, susurramos al mismo tiempo...
-Al fín encontramos nuestra Isla flotante.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)