lunes, 16 de noviembre de 2009

¿Por qué?

En el final de un camino que ni siquiera había llegado a recorrer, estaban los pequeños cuerpecitos de cinco niños dándome la espalda. Parecían divertidos y actuaban de forma extraña. Observaban un pequeño estancamiento de agua que no olía demasiado bien. Agua sucia, oscura... A mi lado, me agarrabas de la cintura suavemente mientras también contemplabas la escena.

Entonces lo hicieron.

Todos se tiraron al agua, y no pude ver sus cabezas emerger del agua. Intenté correr hacia el agua para rescartar a los niños. Pero me sujetabas de la cintura, me resistí y finalmente me soltaste, quedándote paralizada. Cuando iba a lanzarme al agua y sentí el olor asqueroso en mi nariz e incluso imaginando su sabor, vi a los pequeños saliendo del agua riéndose.
Habían tragado agua, y yo pude sentir de nuevo su sabor, provocándome arcadas. Salieron de ahí, y yo sin saber por qué, me sumergí en aquellas aguas y no volví a salir...

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