miércoles, 9 de diciembre de 2009

Canción de cuna

Tu cuerpo se acerca lentamente hacia mí, arrastrando contigo la manta que nos reguardaba del frio invierno. Tu cabeza sobre mi hombro, tu cuerpo recostado sobre mí. Acaricio tu rostro y veo como tus ojos se cierran en respuesta de mis caricias en tu nuca.

Una nana resuena en mi mente, intentando recordar la letra y su melodía. Me vuelvo para mirarte de nuevo con los ojos cerrados, pero me preguntas por mis pensamientos.

-Estoy pensando en una canción.

-Cántamela.

La canción que resonaba en mi mente empieza a salir por mis labios, en un susurro para hacerte de nuevo cerrar los ojos y hacerte caer al mundo de los sueños. No es que mi voz sea dulce, es que el momento es perfecto para recitarte una pequeña nana. Aunque no era tan bonita como tu sonrisa, ya que ni siquiera podía compararse con un amago de ella... pero hizo que por unos momentos el tiempo se congelara, y solo se escucharan mi voz, tu respiración tranquila y los latidos de nuestros corazones.

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