viernes, 30 de octubre de 2009

Aguas cristalinas

Los rayos del Sol casi me impedían ver más allá de los árboles, cuyas hojas verdes estaban ligeramente mojadas por el rocío. Cascadas, un inmenso lago cristalino, con el agua más pura que jamás ví. Rodeado de más árboles, que se ven pequeños desde donde me encontraba. En el agua, se reflejaban los prados y las montañas que se visualizaban a lo lejos, montañas con un tono morado o rosa. En la cima de ellas, había un poco de color blanco, por la nieve.

Me sumerjo en las profundidades de las aguas, nadando sin dejar de maravillarme de todos los colores que me rodean. Con mis manos intento encontrar algo que haga que el agua deje de ser tan pura. Pero no lo encuentra, el agua es pura, cristalina.

En mi interior, siento que he encontrado el lugar donde de verdad quiero estar, pero en el que aún no puedo quedarme. Quizá vuelva dentro de unos años, cuando me lo permitan. Iré agarrada de la mano con la persona que amo, y allí conseguiremos crear nuestro mundo repleto de colores, sin nadie que lo impida y que distorsione nuestro paraiso.

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